Cuarta sesión: el proyecto político del Inca Garcilaso en la Historia general del Perú

25699810154_569020f824_zAyer tuvimos con nosotras a la profesora Mercedes Serna, quien ofreció una lectura detallada de las líneas políticas que el Inca desarrolla en su Historia general del Perú. Esta obra, conocida también como la Segunda parte de los Comentarios reales, narra la historia del imperio del Perú desde la llegada de los españoles, las guerras civiles que hubo entre ellos, sus relaciones con los incas y los primeros pasos para establecer un gobierno colonial estable en aquellas tierras.

26212261032_849cf8568c_zLa posición del Inca Garcilaso con respecto a la etapa de conquista y colonización del imperio incaico por parte de los españoles es muy clara y sin ambigüedades: aboga por la restitución de los Incas cristianizados pero sin condenar las encomiendas de españoles. La profesora Serna centró su charla primero en las «fantasmagóricas» Capitulaciones, aquellos supuestos pactos que, según Garcilaso, hubo entre españoles e incas y que consiguieron una especie de acuerdo ideal entre ambos pueblos.

Este equilibrio se rompe, para el Inca Garcilaso, con la llegada de las Leyes Nuevas en 1542, que promulgaban la abolición de las encomiendas y defendían ciertos derechos para los indígenas. Para nuestro autor estas leyes eran excesivamente rigurosas y en su Historia general del Perú se detiene a criticar, punto por punto, cada una de las leyes, así como a culpar a su promotor, Bartolomé de Las Casas. La profesora Serna dedicó la última parte de su charla a hablar sobre el dominico, de quien el Inca Garcilaso decide alejarse por rechazar posturas radicales y porque estaba actuando, en realidad, como difusor de las ideas del círculo humanista de jesuitas en el que se movía. En definitiva, la profesora nos ofreció un panorama muy completo sobre las ideas del Inca en relación a las leyes más polémicas que se intentaron aplicar en las colonias, así como el recorrido político que el autor ofrece en una de sus obras menos leídas, la Historia general del Perú.

A la última pregunta que le hicimos sobre su libro preferido dentro de la biblioteca del Inca, la profesora Mercedes Serna eligió La historia general de las Indias, de López de Gómara, y en concreto el ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional de Perú, que perteneció al Inca Garcilaso y contiene anotaciones de su mano.

Pueden ver la sesión completa aquí.

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7 de abril: El proyecto político del inca Garcilaso de la Vega y sus disensiones con Bartolomé de las Casas a causa de las Capitulaciones y de la imposición de las Leyes Nuevas, por Mercedes Serna

Esta semana continuamos con nuestro seminario y tendremos con nosotras a la profesora Mercedes Serna, de la Universidad de Barcelona, este jueves 7 de abril a las 16h en la Casa de América de Madrid. En su intervención, la profesora Serna tratará de demostrar que la finalidad de los Comentarios reales es la restitución de los incas como Reyes del Perú; luego analizará cómo, en la Historia General del Perú, el Inca tratará de armonizar el cristianismo con la restitución del Imperio Inca. Las fantasmagóricas Capitulaciones y la oposición a las Leyes Nuevas serán móviles de los que se valdrá Garcilaso para presentar su proyecto político. Garcilaso defenderá un indigenismo posible, moderado, frente al rigor de la doctrina lascasista. Esta, según el Inca, estaba perjudicando, tras la imposición de las Leyes Nuevas, no sólo a los españoles, sino a los propios indios. Garcilaso tiene una visión política más pragmática que Bartolomé de Las Casas y cree en un modelo de convivencia aún posible, alejado del radicalismo y del utopismo inefectivo de la doctrina lascasista.

Como lecturas previas a su charla, la profesora Serna nos ofrece los siguientes textos:

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IMG-20160103-WA0003Mercedes Serna Arnaiz es profesora titular de literatura hispanoamericana, del Departamento de Filología Hispánica, de la Universidad de Barcelona, y está acreditada como catedrática. Licenciada en Filología Hispánica, por la Universidad de Barcelona, acabó su doctorado en 1989, en la misma institución. Desde 2013 desempeña el cargo de coordinadora del Máster en Estudios Avanzados en Literatura Española e Hispanoamericana, del Departamento, y del Máster que lleva el mismo nombre, en su versión on line. Las líneas de especialidad de su trayectoria científica son el Modernismo hispanoamericano y la literatura colonial hispanoamericana, especialmente las crónicas de Indias. Ha publicado, entre otros trabajos, la Antología crítica de poesía modernista (Alianza Editorial), Poesía colonial hispanoamericana -siglos XVI y XVII- (Cátedra), la edición filológica pura de los Comentarios reales (Castalia, 2000), del Inca Garcilaso de la Vega, la edición críticaCrónicas de Indias (Cátedra, 2000, octava edición 2013), la edición La conquista del Nuevo Mundo. Textos y documentos de la aventura americana (Castalia) y ha realizado para la Real Academia de la lengua española, de la Colección Anejos, la edición filológica pura de la obra de fray Toribio, Motolinía, Historia de los indios de la Nueva España (2014). En suma, ha publicado numerosos artículos sobre escritores como sor Juana Inés de la Cruz, José Martí, Vicente Huidobro, Mario Vargas Llosa, Juan Carlos Onetti o Virgilio Piñera, 10 de ellos en primer cuartil, junto a 12 libros y ediciones en editoriales de prestigio (Castalia, Cátedra, Alianza Editorial, Júcar, RAE) y 17 capítulos de libros en editoriales internacionales (Iberoamericana, Beatriz Viterbo, CECE, Editorial Académica del Hispanismo, etc.). A lo largo de estos años, ha estado vinculada a 6 proyectos de investigación, financiados por el Ministerio, y relativos a la literatura colonial, concretamente la edición de crónicas de Indias o la justicia en la América virreinal.

Undécima sesión: en torno a la biografía de Bartolomé de las Casas

DSCN7694En la sesión de ayer, el profesor Bernat Hernández propuso tres posibles aproximaciones a la biografía de Bartolomé de las Casas. En primer lugar trató de esbozar los perfiles que se han construido sobre el dominico a lo largo de la historia; en segundo lugar expuso la necesidad de hablar del religioso siempre en su contexto; y en tercer lugar ofreció una reflexión sobre los textos de Las Casas. El profesor Hernández es autor de una biografía de Las Casas que acaba de salir en la editorial Taurus, por lo que la sesión giró en torno a este tipo de problemas con los que puede enfrentarse el biógrafo de un personaje tan controvertido como el dominico.

bartolome de las casas ok.inddBartolomé de las Casas se ha convertido, en muchos aspectos, en un estereotipo, un personaje que sigue en reelaboración continua. Las ideas de Las Casas son compartidas por muchos de sus contemporáneos y por lo tanto debemos tener cuidado con el «Las Casas utópico». En ese sentido, no podemos desligar algunas ideas del religioso de su convivencia con sus contemporáneos dominicos, y en especial con Pedro de Córdoba, cuya influencia fue fundamental en el planteamiento sobre la existencia de comunidades indígenas.

Debemos contemplar a Las Casas también en el espacio indiano, donde maduró muchas de sus ideas y donde participa de una conquista espiritual, más humana y menos heroica de lo que se pretende. Se trata del «primer hombre atlántico», tanto por los diez viajes transatlánticos que realizó, sus viajes por las Antillas y por la Nueva España, como por su capacidad para aprovechar las redes de contacto creadas por sus compañeros religiosos. Además, Las Casas es el creador de la figura del indio.

Por último, el profesor Hernández se detuvo en la consideración de las obras de Las Casas, afirmando que la Brevísima relación… constituye en realidad la obra menor del autor. Este texto apareció, además, con los Tratados de 1552 y 1553, como un breve anexo, por lo que es necesario leerlo y editarlo modernamente en ese contexto. Las grandes obras del dominico no se publicaron en vida del autor, y el profesor Hernández expuso brevemente la importancia de textos como la Apologética historia sumaria o la Historia de las Indias.

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7 de abril: Bartolomé de las Casas. Nuevas lecturas para una biografía, por Bernat Hernández

La sesión tendrá lugar el martes 7 a las 16.00h en el Aula Histórica “Américo Castro” de la Facultad de Filología (edificio A) de la Universidad Complutense de Madrid.

El martes que viene día 7 de abril tendremos con nosotras al profesor Bernat Hernández, que nos trae una propuesta de biografía sobre Bartolomé de las Casas. Esta propuesta requiere realizar, ante todo, un balance sobre una bibliografía inmensa, al menos aquella más reciente que se refiere a ese campo específico de los estudios latinoamericanos conocido como «lascasismo». Asimismo, supone plantear interpretaciones propias sobre la biografía y el pensamiento del fraile dominico. Su participación discurrirá sobre esa doble acepción de las «nuevas lecturas», pero siempre teniendo muy presente la trayectoria vital del personaje en su siglo, depurándolo del exceso de prejuicios anacrónicos que han desdibujado su significación histórica en Indias y España. Discutiremos tres facetas concretas del personaje y de su obra: 1) La originalidad de su pensamiento religioso y de sus prácticas de evangelización a partir del contexto bajomedieval y del primer humanismo; 2) La incidencia efectiva de su obra escrita y su instrumentalización en los asuntos de Indias entre 1516 y 1566; 3) Como controversia más notable de las últimas biografías, Bartolomé de las Casas y la filosofía política del Renacimiento.

Para la sesión, el profesor Hernández nos ha enviado este texto que podrá ser de interés para los asistentes:

Hernández, Bernat, «Bartolomé de las Casas. Preliminares de una biografía«, en Letras Libres, 161 (2015), pp. 12-19,

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Bernat_Foto_1Bernat Hernández es profesor titular de historia moderna en la Universitat Autònoma de Barcelona y miembro del CEAC (Centro de Estudios de la América Colonial). Como investigador en los equipos de «Estudios de Historia Cultural» y de «Transmisión y Edición de Textos del Siglo de Oro» se ha interesado por diferentes temáticas de los siglos XVI-XVIII: la historia fiscal y financiera, el pensamiento social y económico de la escolástica hispanoamericana, la historiografía del hispanismo y los estudios culturales de las crónicas de Indias. Al margen de artículos y contribuciones en obras colectivas es autor de Fiscalidad de reinos y deuda pública en la Monarquía hispánica del siglo XVI (Córdoba, 2002);Fiscalismo y finanzas en la Cataluña moderna. La fiscalidad catalana en época de Felipe II (Barcelona, 2003), Cristóbal Colón, Bartolomé de las Casas. Vidas cruzadas (Madrid, 2007). Recientemente, ha publicado una síntesis de historia universal del siglo XVII (Las monarquías absolutas, «Historia Universal National Geographic», Barcelona, 2013) y coeditado los libros Tierras prometidas. De la colonia a la independencia (Barcelona, 2011) y Hombres de a pie y de caballo. Conquistadores, cronistas, misioneros en la América colonial de los siglos XVI y XVII (Nueva York, 2013).

 

La controversia de Valladolid, por Miguel Casado

La_controverse_de_Valladolid_TV-146547333-large“La leyenda negra es la historia de España”, exclama Max Estrella en un momento clave de Luces de bohemia: acaba de encontrar en una calle las huellas de una carga conjunta de la policía y las milicias patronales (paramilitares, se llamarían ahora) contra una manifestación obrera; ha habido muertos y aún deambula por allí, trastornada de dolor, una mujer con el cadáver de su niño en brazos. En las páginas siguientes, Max formula su teoría del esperpento, y poco después muere; según esta sucesión, objetivada en su personaje, la estética innovadora de Valle-Inclán surge de entrada como juicio político, respuesta a la situación social que vive el país, años de la Dictadura de Primo de Rivera.

En la frase de Max Estrella hay dos pasos: primero, la “leyenda” no es leyenda, sino que da cuenta de la realidad; segundo, la historia y el presente confluyen, se identifican. La historia se hace crónica del presente si se la libera de sus mitos y sus coartadas. Recordé la escena pensando en Bartolomé de las Casas, ese personaje extraordinario de nuestra historia; no en vano su Brevísima relación de la destrucción de las Indias, que dejó estremecida a Europa, se ha considerado con frecuencia el origen de la “leyenda negra”, es decir, de la imputación de genocidio a la conquista española de América. He vuelto a ver La controversia de Valladolid, la película que, con texto de Jean-Claude Carrière, evoca aquel conflicto y, aunque Las Casas y Sepúlveda debatan en francés, aunque dos conventos franceses sustituyan al vallisoletano Colegio de San Gregorio, sus imágenes y su discurso guardan mucha fuerza y producen vértigo –esa sensación irreal en que a veces consiste el tiempo de la historia: así, la discusión sobre el alma de los indios, hoy que el Papa católico es argentino y ese continente aporta el mayor número de sus fieles. Y, siempre, las mismas preguntas: ¿son Sepúlveda y Las Casas mi tradición?, ¿o solo lo que elija como tal, aquello en lo que me reconozca y pueda crecer?, ¿solo, entonces, Las Casas? Y, en aquella calle por la que yo pasaba cada día, de adolescente, para ir al instituto, ¿qué huella queda?

la_controverse_de_valladolid_photo_2Como se sabe, La controversia de Valladolid es un telefilm, rodado en 1992 por Jean-Daniel Verhaeghe, que relata la polémica mantenida por Las Casas y Ginés de Sepúlveda ante un legado pontificio, sobre si los indígenas del nuevo mundo eran seres humanos y cómo se les debía en consecuencia tratar; varios montajes teatrales (Rayuela, La Abadía, compañías latinoamericanas) prolongaron su onda expansiva. No fueron como ahí se narran los hechos históricos: por un lado, la corona de Castilla había ido dictando diversas y contradictorias “Leyes de Indias”; por otro, el papa Paulo III decretó en 1537 que los indios tenían alma. Por tanto, la Junta de Valladolid (celebrada en el verano de 1550 y la primavera de 1551, sin que los dos portavoces llegaran nunca a encontrarse en persona) se proponía sobre todo establecer una base teológica que rigiera la colonización, el grado de libertad o imposición de la fe, el estatuto jurídico de encomenderos e indios, etc, y en realidad no llegó a emitir un juicio. Sin embargo, la mirada de Carrière logra, con sus elementos de ficción, una potente síntesis de las dos posiciones: el germen de una justificación intelectual para el colonialismo europeo que aún colea, contra el germen de una teoría de los derechos humanos y la igualdad de todos los pueblos, hoy el discurso formalmente aceptado (más allá de gritos de mono a los futbolistas negros en los estadios, o del eco en el llamado Estado islámico de ideas como las de Sepúlveda: “los idólatras mueren como chinches porque Dios deseaba eliminarlos”).

La película pone en juego la pasión vehemente de Las Casas, que halla en la indignación un motor del pensamiento, la frialdad lógica –que va atornillando argumentos sin asumir las realidades que ocultan– de Sepúlveda (atormentado solo en la reconcentrada, turbia, expresión de Trintignant, el actor, nunca en su implacable discurso), y el pragmatismo como de serpiente del cardenal, quien parece tan capaz de pronunciar su sentencia en favor de los indios como lo sería de dictar otra cualquiera. Y los momentos memorables: el relato de las brutalidades entre el abucheo de los clérigos asistentes, dos encomenderos espiando desde la claraboya, los indios traídos como cobayas que tiritan semidesnudos en la humedad abacial, la repulsiva acción de los bufones convertidos en portavoces de una doble moral, la ira de Las Casas tirando los papeles de Sepúlveda al suelo sin poder ya contenerse, el fondo del canto gregoriano elevándose bellísimo al cierre de las sesiones, el suelo de ajedrez, la penumbra en las celdas nocturnas…

0De lo mucho escrito sobre estos episodios, recuerdo ahora el trabajo de Francisco Fernández Buey, en La gran perturbación y en otros textos, él mismo filósofo-activista, como dice del dominico. Su reconocida admiración por Las Casas y el empeño en reivindicarlo, no merman en nada el poder de su análisis, que lleva a cuestionar los relatos habituales sobre la génesis de la modernidad. Mientras Sepúlveda sería el típico humanista del Renacimiento, escritor en latín y experto en Aristóteles, Las Casas bucea en el viejo universalismo medieval y en una inspiración cristiana originaria para esbozar la propuesta de otro tipo de humanismo; el discurso del primero, pronto aliado con el pragmatismo protestante, desembocará en la modernidad capitalista, el reductor racionalismo instrumental; el segundo, en las utopías de la libertad y la igualdad, en un pensamiento crítico que busca cada vez su método para conocer el mundo –y quizá la Ilustración, con sus insalvables contradicciones, fue un fugaz espacio de encuentro de las dos vías, para volver luego a separarse. No sé si Fernández Buey compartiría este resumen, pero sí que le habría gustado conocer, por ejemplo, si no lo conoció, el trabajo del ecuatoriano-mexicano Bolívar Echeverría sobre el Barroco, donde se abre otra puerta semejante para pensar formas alternativas de modernidad.

Carrière hace que el cardenal sugiera a los colonos preocupados por su ruina (“si tenemos que pagarles y tratarlos como cristianos, costará mucho dinero”) la vía de la esclavitud de los africanos, que –ellos sí– estarían mucho más cerca de los animales. Y lo no dicho parpadea un momento sobre la hermosa capilla: más allá de toda misión religiosa, la conquista ofrece una forma incomparable, privilegiada y en extremo veloz, de acumulación de capital.

 Miguel Casado
Texto aparecido en «La sombra del ciprés«, suplemento del diario El Norte de Castilla
(13/12/2014)